Beneficios de las Placas Tesla

LAS PLACAS PÚRPURAS DE ENERGÍA Y CURACIÓN

Hemos aprendido que toda materia, incluyendo al Ser Humano vibra con una frecuencia individual que es medible. Es la energía de la fuerza vital en la cual se basa la armonía y el sincronismo Universal, el olvidado arco iris y las olvidadas melodías.
Ellos hacen la unidad del Universo, la teoría que ha confirmado Clove Backster con su descubrimiento de la comprensión primaria.
En India esa energía vital se llama Prana, en China, se la conoce como Chi. Pero, dejando de lado su nombre, esta energía es tan importante que sin ella, el ser humano no podría vivir. Los orientales son más conscientes de ello que los occidentales, por eso, en occidente sólo es utilizada en una pequeña proporción por cada individuo.

Tu espíritu, a nivel de tercera dimensión, puede usar esta Energía Vital para armonización con la Conciencia Universal de la cuarta dimensión. Cuando logres llegar hacia ese momento, verás la LUZ de la que muchos Yoguis hablan. Encajarás en la Armonía Universal, dado que, aquellos colores y sonidos que acompañan esta Armonía, producen la magia y nacen milagros. Hay muchas posibilidades para armonizarte, no sólo una o dos veces, sino en incontables ocasiones.

Uno de los inventos útiles de Tesla para elevar nuestra vibración y lograr la armonía, es la “Placa Energética y Curativa”, que hoy día recibió el nombre de “Placa Púrpura”, denominándosele así por su color. El conocimiento sobre esas plaquitas ha llegado a la Tierra desde las esferas más elevadas a través del espíritu y del entendimiento del hombre cuyos inventos habían sido pensando en el futuro de la Humanidad.

Los ánodos de aluminio en forma de plaquitas se producen en varios países y en varios tamaños. Solo una pequeña plaquita puede hacer un gran milagro, pero consideramos que es útil tener varias medidas para diferentes propósitos.
Las plaquitas se hacen en ánodos con el color púrpura, con el rayo curativo en el espectro luminoso que pertenece al rayo número siete del fuego púrpuro del Conde de St. Germain. En metafísica, el color púrpuro es el color del rayo de espectro curativo.

Cambiando la estructura atómica de las plaquitas se obtienen vibraciones de alta frecuencia con la fuerza vital que está ligada a la energía de los Taquiones (Tachyon), una energía que los Egipcios ya utilizaban para la construcción de sus pirámides y Jesús sanaba con ella.

“Las plaquitas púrpuras energéticas” están rodeadas con el campo energético, y esa energía cubre todos los seres vivos: plantas, animales y seres humanos. Se puede medir en diferentes modos, por ejemplo, con aparatos electrónicos. Este método comprueba la fuerza de energía de una persona que todavía no está completamente iluminada, alcanzando solo un valor de 20 en la escala de 1:100.

Cuando utilizas la plaquita púrpura, tu fuerza de energía aumenta hasta el valor de 90 a 95 en la escala de 1:100. Pero ésta no queda ahí para siempre. Al quitarte la placa energética, se retrae la energía. Cuando la utilizas siempre, la energía modificada puede lograr un valor hasta 100. Cuando usas la “plaquita púrpura” se aumenta también tu frecuencia vibracional, que es necesaria para tu desarrollo espiritual.

No tienes que saber exactamente cómo funcionan las plaquitas. Es más importante saber lo que ellas pueden hacer por ti y tu salud. Hacen muchos milagros pequeños, así que es difícil describirlos todos. Aquí mencionamos solo algunos ejemplos:

El efecto más importante es que, lenta, pero seguramente aumentan la frecuencia vibracional de las personas que las usan. Además, con su ayuda pueden disminuir las vibraciones negativas de los alimentos, agua, otros líquidos y el tabaco.
Muchos usuarios de las plaquitas logran energizar los alimentos colocándolas por debajo de los mismos por un tiempo estimado de 15 a 30 minutos.
Colocando un vaso con agua sobre la plaquita púrpura, dejándolo allí por unos diez minutos, las influencias negativas se eliminarán.
También las toxinas de los cigarrillos llegan a ser más débiles si se dejan sobre la plaquita púrpura por unos 30 minutos.
La piña pierde su sabor ácido, llegando a ser muy dulce.
Los casos con efectos más importantes están ligado a los dolores.

Cuando se pone la plaquita púrpura sobre una quemadura o en una herida o si se pone en cualquier lugar doloroso del cuerpo, se acelera el proceso de recuperación. El dolor disminuye o desaparece muy pronto. En la mayoría de los casos el proceso dura sólo quince a veinte minutos, rara vez puede llegar a treinta. La energía Taquiónica de las plaquitas provoca que el tejido herido vibre en una frecuencia más elevada, sanándose en muy corto plazo.

Pues, se puede decir que bajo el término de recuperación consideramos que el lugar doloroso se pone en estado de equilibrio.

Con los años y distintas investigaciones científicas, más los testimonios de los usuarios, se ha logrado observar que no sólo el color púrpura podía tener el efecto sanador. Si bien las Placas Púrpuras pueden utilizarse en toda ocasión, se ha notado que ciertos malestares se corrigen mejor con los otros colores del Arco Irís.
Por tal motivo, hace unos 10 años, se ha comenzado a probar con placas de diferentes colores para ser utilizadas con las terapias de colores, denominadas “Chromoterapias”, obteniendo excelentes resultados y con mayor celeridad.

Para entender mejor el uso de estas placas de colores diferentes para Chromoterapia, es indicado participar de los Talleres de Capacitación sobre el uso de las mismas.

En Resumen
Las Placas Púrpuras de Tesla son útiles para:

1. Elevar nuestra Frecuencia Vibratoria
2. Aliviar dolores físicos
3. Armonizar nuestros cuerpos más sutiles
4. Energizar nuestro cuerpo físico
5. Reducir vibraciones negativas en los alimentos
6. Disminuir efectos nocivos en los cigarrillos
7. Energizar el agua bebible
8. Promover el crecimiento de plantas alimenticias
9. Generar abundancia
10. Protección del Smog Electromagnético

Una buena opción para ampliar nuestra conciencia, el crecimiento espiritual y aplicar en casos de sanación general o protección de radiación electromagnética.